jueves, 29 de julio de 2010

¿Se puede cobrar por algo que es gratis?

El otro día comentaba que si muchas webs se financian por publicidad, pero nadie quiere ver esa publicidad y la bloquea cuanto puede, tales webs acabarán sin ingresos y tendrán que cerrar. De esta reflexión salió desinstalar la extensión AdBlock de mi navegador, para al menos darles la oportunidad a los señores anunciantes de hacerme llegar su publicidad.

Desde que los periódicos empezaron a publicar versión digital se habla de cobrar subscripciones por acceder a contenidos. Muchos diarios, como El País y The Times pasaron un tiempo cobrando por acceso pero luego hicieron marcha atrás y volvieron a abrir sus contenidos. El amigo Rupert Murdoch denunció que Internet le está quitando el pan de la boca a sus churumbeles (y nietos). Ahí están The Times y The New York Times, que vuelven a la carga con la subscripción.

¿A qué viene todo esto? Hace unos meses hablé del Kindle de Amazon. Ahora han anunciado los Kindle de nueva generación, con WiFi y, lo que es más importante, un flamante navegador basado en WebKit (el esqueleto de Safari y Chrome). En el manual del nuevo cacharro he visto fotos del navegador en marcha y me ha sorprendido ver que está a la altura del navegador de un smartphone, pero con una pantalla el doble de grande.

Aparte del Kindle, Amazon vende libros, subscripción a blogs (sólo en EE.UU), a revistas y a periódicos. Por ejemplo, el acceso mensual a El País cuesta 20 USD. Es muy cómodo: al levantarte por la mañana, tienes el periódico descargado y listo para leer. Es una forma de contrarrestar el gratis total: facilitar el acceso al usuario / cliente, de forma que a éste le valga la pena pagar la subscripción.

Hay una alternativa a este modelo "de arriba a abajo", en el que el editor controla a través de un intermediario  la forma de distribución. Calibre es un programa que podría definirse como una biblioteca para catalogar / un conversor entre formatos / un recuperador de contenido. Es gratuito, abierto, multiplataforma, y se subvenciona con donaciones de usuarios y con acuerdos de integración con empresas. El caso es que Calibre accede a las webs de muchos periódicos y revistas, se baja los artículos diarios (o de los últimos días, según se quiera), los monta en formato ebook y los sincroniza con el dispositivo. Para entendernos, se seleccionan las publicaciones que queremos, programamos la hora de descarga, conectamos el ebook al PC y por la mañana tenemos el diario listo para leer. No tan cómodo como el Kindle, porque requiere Internet, un PC y bastante paciencia, ya que se tarda entre veinte minutos y una hora en preparar un diario (al menos en mi caso).

La gracia del método anterior está en que la publicación no la controla el editor, sino el usuario. ¿Tu diario favorito no está disponible en el Kindle? Quizá sí esté en Calibre. O quizá no está, pero puedes pedir a los simpáticos desarrolladores que lo incluyan. Si el diario específico es demasiado difícil de incluir y los desarrolladores están muy ocupados, puedes sobornarlos donar al proyecto para que se lo curren. O puedes cocinar tú mismo, hay manuales que explican como crear una "receta" para descargar una web. Yo lo intenté con un periódico portugués que me gusta mucho, Público, y me pasé muchos días trasteando hasta que funcionó. Subí la receta al desarrollador y éste la incluyó en la siguiente versión del programa. Luego me di cuenta de que mi receta fallaba más que una escopeta de feria, porque la web de Público es un desastre de diseño y el servidor es lento de narices. Pero bueno, lo intenté. Ahí está la receta para quien sepa más que yo del tema y quiera echar una mano.

Luego llegó el iPad y muchos periódicos y webs de televisión perdieron el culo se apresuraron para sacar una versión optimizada para la tableta de Apple. A pocos se les ocurrió pensar en el modelo de subscripción. Total, si el iPad tiene un navegador, los usuarios no van a pagar por una subscripción cuando tienen acceso a la versión pública y gratuita.

Y, como decía antes, ahora llega un nuevo Kindle con WiFi y un navegador muy chulo. ¿Vale la pena pagar por subscribirse a una publicación cuando se puede acceder gratis con una calidad y facilidad muy respetables? Con el Kindle antiguo, sin duda valía la pena. Ahora falta verlo, pero yo diría que depende del uso que le dé cada uno.

miércoles, 28 de julio de 2010

Optimización de la lectura web

Hoy he descubierto una extensión para Google Chrome muy útil llamada Readability Redux, basada en el servicio web de arc90, que Apple ha introducido en Safari 5. También hay una versión para Firefox.

Esta extensión, junto a otras como iReader o TidyRead, extraen el contenido útil de un artículo, ocultando toda la basura que facilita la navegación (artículos similares), la comunicación (comentarios, compartir) o que introduce publicidad, pero que dificulta la lectura, que es el al fin y al cabo para lo que se escriben los artículos. Obviamente, no funciona con todos los sitios web, porque cada sitio tiene un diseño más o menos diferente, pero sí con unos cuantos que he probado, como se puede ver más adelante.

Con la llegada de la nueva máquina de imprimir dinero de Apple del iPad, parece que la gran masa se ha dado cuenta de que las webs están sobrecargadas con diseño. Al trabajar con un dispositivo con pantalla reducida, navegación incómoda sin ratón ni teclado y sin Flash, a muchos se les ha encendido la lucecita de la innovación. "Si los diseñadores no nos ofrecen las webs como las queremos ver, ya nos encargamos nosotros de cambiarlas". Personalmente, para mí esto no es nada nuevo. Tengo una tableta de 12" (HP tx2000) desde hace más de dos años, y hace unos meses que utilizo un netbook de 10" (Asus 1005pe) como primer ordenador. Por no hablar del ebook que utilizo desde hace casi cuatro años. Sé lo que es no poder leer un artículo a gusto.

Gracias a esta extensión, puedo alternar entre el modo navegación y el modo lectura. Lo que me lleva a hacer un experimento: voy a prescindir de la extensión AdBlock (bloquea publicidad), a ver qué pasa. Los sitios gratuitos suelen estar financiados (siguen vivos) por publicidad, y si todo el mundo la bloqueara, no podrían seguir vivos. Imaginemos qué pasaría si a Microsoft le diera por bloquear por defecto los anuncios en su Internet Explorer 9. A todos nos gusta el contenido gratis, pero gratis no equivale a que no tenga valor. Si alguien me quiere acompañar en esta aventura, pero sólo quiere meter la puntita (del pie), puede añadir a la lista de excepciones de AdBlock sus sitios más visitados, o los que le caigan bien por lo que sea. Eso sí, no pienso desactivar FlashBlock, que los anuncios Flash son muy molestos y pesados.

Artículo de Wired (antes)
Artículo de Wired (después)
Artículo de Público (antes)
Artículo de Público (después)
Relato en shareable (antes)
Relato en shareable (después)

sábado, 24 de julio de 2010

Cambio de diseño

Tenía unos minutos aburridos y me ha dado por cambiar el diseño del blog.

Cuestiones estéticas aparte, he ampliado el ancho de la página para aprovechar mejor el área útil de las pantallas panorámicas, que son las más comunes hoy en día. Me he basado en mi netbook de 10" con una resolución de 1024x600 para comprobar que todo cabe bien, y entiendo que cualquier dispositivo con una resolución menor es un dispositivo móvil, del que no me tengo que preocupar porque directamente verá una versión optimizada para móviles. Espero que (casi) nadie vea una barra de desplazamiento horizontal.

Hace años tenía un blog en el que tenía que currarme yo mismo el diseño trasteando con HTML, CSS y demás. Me tiraba días hasta que lo dejaba todo funcionando, así que no me quedaban ganas de cambiarlo muy a menudo. Ahora, con el Template Designer de Blogger, es fácil y rápido darle un buen lavado de cara a tu casa. De todas formas, demasiados cambios marean al personal, y como todo informático sabe "if it ain't broken, don't fix it", por lo que será mejor que tampoco cambie el diseño muy a menudo.

domingo, 18 de julio de 2010

Privacidad en servicios gratuitos y miedo a la traducción automática

SDL Trados 2007 SP2 incluyó en su día un enlace a su propio servicio de traducción automática (MT). Si el usuario lo activaba, los segmentos (=frases) nuevos que no encontraban coincidencias en la memoria de traducción (TM) pasaban por este servicio de MT en línea y se devolvía la traducción debidamente marcada como "peligrosa". Esto marcaba el principio de un cambio de modelo de traductor a posteditor en sistemas de producción de escritorio.

Con SDL Trados 2009 SP2 se introducen proveedores de MT alternativos, como Google Translate o Language Weaver. Incluso SDL anunció a principios de mes la conexión a Microsoft Translator en su SDL TMS, su software de servidor corporativo para grandes volúmenes de traducción.

En la industria de la traducción se armó un gran revuelo al poner la MT al alcance del traductor común. Por una parte, porque ciertos clientes no querían que se utilizara MT bajo ningún concepto, aunque luego el traductor cambiara el texto de arriba abajo. Los clientes temían que el traductor se pegara demasiado al texto original o pasara por alto errores de la máquina, según el caso. Caen en el error de ver la MT como un sustituto de las habilidades del traductor en lugar de como una simple ayuda que acepta o rechaza el traductor en su calidad de experto posteditor.

En segundo término se dieron cuenta de otro problema: se estaban enviando fragmentos de texto potencialmente confidenciales a "terceras partes". Imaginemos el caso de una nota de prensa sobre una fusión de empresas que, filtrada antes de tiempo, puede provocar movimientos interesados de acciones en la bolsa, lo que se llama "abuso de información privilegiada" (insider trading). Las autoridades reguladoras podrían imponer multas multimillonarias a las empresas implicadas si sospechan de estas prácticas.

Personalmente, todo esto me parece una tontería. En los acuerdos de confidencialidad que suelen gobernar las relaciones entre los proveedores de traducción y sus clientes, se suelen utilizar términos vacíos para generalizar, como "terceras partes" o "terceros". Cosas de abogados, que son algo paranoicos. Estos "terceros" pueden ser un corredor de bolsa, la vecina del 4º, el loro del zoo o una máquina (no necesariamente consciente de sí misma, como Skynet). El caso es que se olvidan de la diferencia entre una máquina y un humano. Un ordenador no tiene mayor interés en comprar acciones, y al fin y al cabo la información que se envía a un proveedor de MT es sesgada, ya que son fragmentos sueltos que, de todas formas, no lee ningún humano. Estos fragmentos de texto son para consumo de la máquina, que puede almacenar información anónima para analizar en qué tipo de textos están interesados sus usuarios. En cualquier caso, todo esto está regido por los términos y condiciones del servicio.

Es como cuando Google integró AdWords en Gmail y se supo que una máquina leía los correos de los usuarios para ofrecer anuncios personalizados. Medio mundo puso el grito en el cielo y se desaconsejó el uso de Google Apps para empresas. No sé qué problema de privacidad veían, sinceramente. Cualquier correo es "leído" por varios servidores, conforme rebota por Internet hasta llegar a su destino. Si al tener correo gratis, me tengo que comer anuncios, lo acepto. Y mejor si son anuncios que me interesan, ¿no?

En resumen, las dos preocupaciones de los compradores de traducción, la reducción de calidad y la confidencialidad, no tienen mucho sentido.

En SDL Trados 2009 SP2, después de mucha insistencia y mucho rasgarse las vestiduras la comunidad, SDL añadió un cuadro de diálogo de confirmación advirtiendo del envío de información potencialmente confidencial a un servidor externo. Obviamente, si quieres que Google Translate te pretraduzca texto, habrá que enviarle el texto antes. Pues parece que algunos no lo entendían, de ahí que SDL tuviera que añadir el cuadro de diálogo de marras. En el blog de Pangeanic se habla del tema, indicando que también se envían los cambios del traductor al texto que ha pretraducido Google:
"There is a huge difference between providing an online post-editing environment with plain text as i/o and picking up human-approved segments from desktop applications."
Sólo se alimenta el motor de Google si utilizas a) la interfaz web de Google Translate o b) Google Translator Toolkit. En el primer caso, tienes que subir tu propuesta expresamente. En el segundo caso, puedes configurarlo para que tus documentos sean privados y no se alimente el motor con tus traducciones. SDL afirma en los foros de Proz que no devuelve los cambios introducidos en la postedición a Google. En cualquier caso, según lo entiendo, el API de Google Translate no permite que terceros envíen sugerencias.

Esta semana SDL ha anunciado la compra de Language Weaver, uno de los proveedores de MT más avanzados. SDL ya compró Trados en 2005, Passolo en 2007 e Idiom en 2008, entre otros. La compra de Language Weaver por parte de SDL integra otra sección del mercado en las ofertas de la compañía. Ya no hace falta que los señores clientes se salgan de SDL para comprar soluciones de MT. La mayor ventaja de Language Weaver, al tratarse de MT estadística, consiste en ofrecer motores personalizados a las necesidades de los clientes, por lo que SDL apunta a consolidar el mercado corporativo en este aspecto, ya que esta personalización no sale barata. Para el mercado, no creo que sean buenas noticias que una empresa vaya quedándose con cada vez más trozos del pastel. Esto sólo lleva al monopolio, donde los usuarios siempre pierden.

En 2005 SDL era mayoritariamente una empresa de traducción, más que una empresa tecnológica. Al comprar Trados, SDL pasó a ser una empresa de traducción que vendía software tecnológico a otras empresas de traducción. Esto no le hizo mucha gracia a otras empresas de traducción, que se vieron atrapadas. Volviendo a lo anterior, donde creo haber dejado más o menos claro que SDL no envía información de postedición a Google, muchos pueden dudar de las buenas intenciones de SDL en un futuro respecto a esta misma información cuando se utilice Language Weaver. El departamento de relaciones públicas de SDL va a estar entretenido las próximas semanas.